Kyle Baker

Entrevista realizada en el Salón del Cómic de Barcelona del año 2006

¿Por qué eligió el humor como forma de expresión?

De pequeño siempre me han gustado los cómics de humor y caricaturas, mucho más que los superhéroes. Yo leía Disney, MAD y sobre todo las tiras cómicas de los periódicos.

En Europa las tiras de los periódicos siempre han tenido un carácter eminentemente político? ¿Cómo es en Estados Unidos?

Es un mundo muy conservador. Cuando yo era pequeño yo quería publicar ahí, en los periódicos, porque ahí es donde estaba el dinero, pero ahora ya no es así, las cosas han cambiado, hay cada vez menos periódicos y los que quedan son muy conservadores, en cuanto reciben una carta al director en contra, se cargan al dibujante. 

Hice la tira de los Rugrats durante un año, pero no me gustó mucho la experiencia. Era algo que necesitaba hacer porque siempre había querido salir a diario en la prensa, pero supongo que al final nos metimos en  problemas cuando el guionista escribió algo sobre alguna festividad religiosa judía  (los Rugrats son judíos) que a algunas personas no les gustó para nada. Hay demasiado problemas para trabajar en periódicos, hay que estar atento a demasiadas cosas.

¿Se vive un ambiente en Estados Unidos de mayor vigilancia de las autoridades sobre los comics?

No te creas, no hace falta control gubernamental, estamos controlados por las corporaciones para las que trabajamos y nos pagan. No son los políticos los que nos controlan, sino nuestro jefes, je je je.

El año pasado participé en un libro con Aaron Mcgruder, llamado Birth of a Nation en el que nos reíamos del presidente y que tenía un contenido muy político y crítico y no tuvimos demasiados problemas.

¿Cual es la diferencia entre el trabajo diario para las tiras y le creación de una historia más larga?

La diferencia es que al contar una historia más larga tienes más espacio que en el trabajo diario y por tanto una mayor libertad a la hora de contar la historia. Además puedes hacer dibujos más trabajados y tienes un soporte mucho mejor, el mismo papel sin ir más lejos, y están pensados para durar más. Un periódico dura un día, pero los libros editados pueden estar en librerías durante diez años o más y además te lo puedes guardar en la estantería.

¿Por qué ha trabajado para tantos medios diferentes: cómic, animación, tiras diarias? ¿Es cuestión económica o creativa?

Si, principalmente es el dinero, porque las cosas en ese sentido han cambiado. En lo ochenta, cuando empecé, los comic books no daban dinero, si hacían camisetas o pelis de tu comic no te daban nada por los derechos. Pero ahora la cosa ha mejorado. Por aquel entonces tuve que ir a trabajar a Hollywood, que está lleno de mala gente, pero que paga bien. Ahora en el tema de animación, la mejora de la tecnología me permite dedicarme a la animación sin la participación de ninguna de esta gente.

¿Qué ha pasado para este cambio económico en el mundo del cómic?

Bueno, en los ochenta los mejores artistas de la Marvel lo dejaron y fundaron una nueva empresa (Image, Todd Mc Farlane, ya sabéis...) y los demás les imitamos... y de pronto a todo el mundo le ofrecían mejores tratos económicos y las dos grandes (Marvel y DC) tuvieron que ponerse las pilas.

¿Que le aportan los premios recibidos? Aparte del sitio que ocupan en la estantería

Pues no lo sé.... Nunca trabajo con los premios en la cabeza, no me gusta estar preocupado por lo que la gente va a pensar de mi trabajo. Además hay muchas veces en las que me he dado cuenta que las cosas que les gustan a los críticos no le gusta a la gente en general. Por ejemplo a mi me encantan las películas de Swarzenegger, películas que los críticos ponen fatal porque tienen mucha violencia, porque la historia es mala y porque Arnie no sabe actuar, pero me siguen encantando. 

Mi trabajo en el Capitán América, por ejemplo, no gustó a los críticos, pero vendió un montón. Recibí las peores críticas de mi vida pero a los fans les gustó.

¿A los fans del Capitán América o a los suyos?

Bueno, realmente de inicio ya fui contratado para dar un giro a la historia, porque querían que el público negro leyera el cómic, así que lo hice para este público, con un estilo influenciado por el grafitti o el hip hop, y la verdad es que les encantó a gente que normalmente no lee el Capitán América, una pena que estos no escriban críticas, je je je.

También me ha ocurrido lo contrario, he hecho obras que han encantado a los críticos, pero que no han vendido casi nada. Por ejemplo ¿Por qué Odio Saturno? les encantó a los críticos y, no se por aquí, pero en los EEUU no vendió nada de nada. Y encima no paran de decirme que por qué no hago cómics como ese... pues porque no dan dinero, claro, hay que comer.

¿Considera entonces que el éxito está en encontrar un punto medio entre lo que les gusta a la crítica y lo que quiere el público?

Más bien el éxito está en encontrar un público para lo que hago. Por ejemplo, en mis primeras obras mi estilo estaba quizá algo adelantado a la época, más cercano a la novela gráfica europea, cuando no había un mercado para estas obras. Pero en lo ochenta la gente no sabía qué hacer con este tipo de material. Costó más de dos años crear un mercado para este tipo de libros.

Ahora trabajo para un público muy concreto en mente, por ejemplo con Nat Turner tengo en mente las escuelas, las bibliotecas, clases de historia y demás, mientras que con los Bakers sé que trabajo para niños. Es más fácil vender cómics cuando ya hay un mercado para ellos. Es más fácil vender algo que la gente ya espera que educarles para que les guste lo que haces. En Estados Unidos el cartoon sigue siendo el estilo que más llega al público, sobre todo a los niños.

Volviendo al tema del humor, ¿no cree que esta época convulsa en lo político es irónicamente una época dorada para los humoristas, es decir nunca han tenido mejor material?

Bueno, supongo que hay mucha gente que se gana muy bien la vida con este tipo de trabajo, pero no creo que consigan nada en realidad, porque la gente que les lee ya están convencidos de los que quieren expresar los dibujantes. No creo que se pueda cambiar la opinión de nadie, porque el que te compra ya piensa como tu.

Más bien me refería a que el material del que hacer mofa es mejor que nunca, lo personajes de ahora son especialmente risibles ¿no cree?

Si, yo hice un libro de ese tipo, en el que me reía del presidente, pero lo malo de la política es que las cosas cambian tan rápido, que tienes que publicar rápidamente. En Estados Unidos, por ejemplo, podías hacer una viñeta sobre la cuestión de Irak, pero de la noche a la mañana el huracán de Nueva Orleans se convertía en el foco de atención. Ahora que en teoría la gente se está volviendo en contra del presidente, supongo que si yo ahora quisiese hacer algo político, lo publicaría en Internet, que es el único medio que me da la inmediatez que necesito.

¿Cómo se trabaja alternando productos tan diferentes como estas tiras con Los Bakers, de una temática más humorística?

Si que es verdad,. trabajo en muchas cosas al mismo tiempo. Mientras trabajo en libros largos, con los procesos inevitablemente largos, tanto en la propia creación como en la publicación, intento hacer cosas más ligeras entre medio. La cuestión es encontrar el punto justo entre lo que dedicas a preparar proyectos propios y los trabajos que dan dinero más inmediatamente.

¿Qué relación hay entre los Baker y otras obras semiautobiográficas? Estamos pensando por ejemplo en los Osbournes.

Ciertamente Los Osbournes de la MTV fueron una de las cosas en las que fijé a la hora de hacer Los Bakers, la otra sería el Show de Bill Cosby. En el sentido de que contaba cosas acerca de su propia familia. Quería hacer un libro para toda la gente y al fin y al cabo todo el mundo tiene una familia ¿no?. Supongo que ahora intento ser menos creativo, porque antes me pasaba de listo y nadie entendía lo que hacía, con lo que ganaba bastante menos.

Antes ha comentado la diferencia entre los trabajos que le gustan a la crítica y los que le gustan al público, pero ¿qué le gusta a usted?

Bueno, a mi me gusta de todo, por ejemplo me encanta lo último que han sacado de los de Lone ,Wolf and Cub, Asa el Ejecutor, me encanta leerlo. También me gusta mucho lo que hace Phoebe Gloeckner, que anda por aquí en el Salón, pero también Charlie Brown, entre otras muchas cosas.