Sergio Toppi

Entrevista realizada a Sergio Toppi en el Salón del Cómic de Barcelona 2005

  1. Viviste una época en la que el cómic sentó las bases del cómic actual. ¿Cómo recuerdas el proceso de creación y cambio en la forma de contar el cómic?

Al menos en Italia es el resultado del interés de algunos exponentes de la cultural oficial en torno al comic, que hasta entonces había estado considerado siempre como una forma de expresión de poca importancia. La palabra cómic había estado siempre asociada a cosas banales.

En el periodo que va  de los setenta a mediados de los ochenta, despertó un cierto interés en algunos intelectuales generadores de corrientes de opiniones.

La segunda razón fue la calidad de los autores que en aquel momento trabajaban para el mercado italiano, autores del nivel de Hugo Pratt, Bataglia, Manara, Crepax, todos italianos….fue una gran etapa para el cómic italiano.

Para mi ha sido una gran satisfacción, ya que la mayor parte de mi actividad en los cómics se ha desarrollado durante esta etapa tan creativa

  1. ¿Qué sientes cuando ves que autores posteriores han bebido de las fuentes del estilo que tú creaste?

No lo pienso, no creo que alguien copie algo de mi estilo de dibujo. No lo se, en cierto modo me halaga pensarlo, pero por otro me desagrada sobre todo por quien lo haga, porque cada uno debe crear su propio estilo, aunque sea a partir de ciertas proyecciones.

No puedo tomar una posición precisa, por un lado me ilusiona y por otro me desilusiona, como decimos en Italia “es cosa suya”.

Nunca he verificado con precisión que un autor haya copiado mi estilo y por otro lado me importa poco

  1. Has trabajado para las revistas que durante años dominaron el mercado el cómic en Europa ¿Qué sientes cuando ves hoy que las revistas están desapareciendo en toda Europa?

Una gran pena, porque estas revistas cuando iniciábamos nuestra profesión nos ofrecían la posibilidad de publicar y desarrollar nuestro talento creativo. De ellas han quedado como legado los personajes que en ellas creamos y que después se han publicado en álbumes y esta era una de las características del cómic, pero la muerte de las revistas ha eliminado esta posibilidad.

  1. ¿Por qué cree que han muerto las revistas?

No lo se, supongo que ha sido un cambio en los gustos del público. La menor atención hacia el cómic en favor de otras formas de entretenimiento, como los juegos, los ordenadores, tantas cosas. Creo que el público ha perdido el interés por el cómic

  1. Con una trayectoria tan dilatada y plagada de éxitos ¿Qué reto le queda por superar?

Se llega a un punto, no solo de la carrera profesional, sino de la vida, que lo importante no son ya los retos a abordar, sino que en el tiempo que me queda haga algo válido, esto es mucho más importante que rememorar el pasado.

  1. ¿Cuál de tus obras te gustaría ver publicada en España?

Cualquiera, estoy encantado con que se haya publicado Shazard, porque es una obra en la que trabaje mucho tiempo y de la que estoy muy satisfecho, se que se han publicado otras hace tiempo, estaría contento con la publicación de cualquiera de mis obras

  1. ¿Cómo se define como autor de cómic?

Yo no me considero un autor de cómic, me considero un dibujante, que trabaja no solo en el cómic, sino también en la ilustración. En el fondo el cómic es la ilustración de un texto.

No debo ser yo quien juzgue mi trabajo, siempre he buscado hacer bien mi trabajo y si lo hago deben juzgarlo otros

  1. De los autores del cómic con los que has podido trabajar o a los que has conocido ¿A quien destacarías? y ¿por qué?

Nuestro trabajo es especie de lucha que te absorbe completamente y de esta lucha debe surgir un estilo personal. Hay muchos que me han gustado Bagliata, Pratt ….. Tengo influencias muy diversas, pero siempre he tratado de seguir mi propio camino, encontrar un estilo personal. No soy yo quien debe juzgar si lo he conseguido, pero al menos lo he intentado.  

Últimamente he visto cosas que me han generado una envidia sana, me sucede cuando veo algo muy bueno, pero es sano y sobre todo debe servirme para tratar de mejorarlo. Es una de las cosas mas gratificantes y al tiempo mas difíciles de nuestro trabajo, dado que es difícil no encontrar, en una gran diversidad de autores, algún trabajo que sea mejor que el nuestro, lo que se convierte tanto en un estímulo como en un peso en nuestro trabajo.

  1. Hugo Pratt dijo de ti “Toppi es una persona exquisita, un grandísimo artista del pincel, un escultor de la imagen” ¿Cómo definirías a Hugo Pratt?

Hugo Pratt es una persona fuera de lo común, no es posible definirlo, Pratt es Pratt. Mas allá de su obra, Pratt es en si mismo todo un personaje extraordinario, lo he conocido personalmente y es una persona fascinante. Desde el punto de vista del cómic, es  sin duda un punto de referencia. A diferencia de otros autores que no escribían o no sabían colorear, Pratt hacía todo y todo bien.

  1. A través de tu obra ¿Qué has buscado transmitir al lector?

La palabra transmitir es un poco presuntuosa, de todos modos se trataría de transmitir cualquier cosa valida. En cualquier forma de expresión pintura, música, literatura, el autor siempre  trata de transmitir cualquier cosa que sea valida. Eso es lo que yo he intentado, pero no se si soy el mas adecuado para juzgar aquello que transmito. Se trata de hacer algo que valga la pena, más allá de manifiestos profesionales, pero es algo difícil.

  1. ¿Como llegas al mundo del cómic?

De la forma más banal, tratando de hacerlo, porque no nací sabiendo hacer cómic. Ha sido una aproximación normal aprendiendo a hacer algo que inicialmente hacia muy mal, partiendo de algo que sabía hacer, a partir de la ilustración. Ilustrar no es lo mismo que hacer cómics, que es realmente difícil y requiere mucho empeño, que es muy cansado y no se puede improvisar. Se trata de intentar hacerlo al principio y después de 50 años en cualquier cosa acabas aprendiendo a hacerlo, mi evolución no ha sido fulgurante

  1. ¿Que dirías a quienes consideran el cómic como un arte menor o un entretenimiento para niños?

Son dos definiciones erróneas, soy contrario a considerar el cómic como un arte, pero no por un exceso de modestia, el artista es propietario de lo que hace, hace lo que quiere y cada obra es única.

Los autores de cómic tenemos el problema de las comisiones, es un trabajo a comisión y tenemos que compaginar nuestra esencia como autores, con la que haríamos únicamente lo que nos gusta, y la exigencia de quien nos proporciona la comisión,  sobre lo que ha de hacerse.

Es por tanto un trabajo desde mi punto de vista artesanal, que consiste en encontrar el equilibrio entre estas dos fuerzas contrapuestas.

No es un trabajo artístico en el sentido de disponer de una libertad absoluta y no es un trabajo para niños, porque no es un pasatiempo para niños, es un trabajo que requiere mucho esfuerzo y requiere mucho empeño.

  1. En tu obra has ilustrado a personajes relevantes del S XX como Luther King, la madre Teresa de Calcuta o Gandhi. ¿con que criterio eliges tus personajes?

En muchos casos el criterio es porque me eligieron y no son por ser  personajes que se prestan a ser retratados en el cómic. En estos casos el esfuerzo necesario es mayor porque no son personajes fáciles.

Cuando hago cómics siempre hago cosas que me gustan, pero cuando hago estos personajes, los hago porque hay que hacerlos, pero no tiene nada que ver con el cómic, lo hacemos porque forma parte de mi trabajo, pero no es divertido. Igual que un carpintero hace una mesa, nosotros hacemos las ilustraciones.

Lo importante de verdad es que el resultado sea de calidad, lo demás forma parte del problema ético de nuestro trabajo.

  1. Tu generación de autores empezáis a plantear un cómic adulto, un cómic comprometido ¿Cómo va surgiendo está corriente?

La realidad del cómic como algo solo para niños no es cierta. Ya desde hace mucho tiempo  se ha realizado un cómic de aventuras. Una de las características más importantes del periodo de los años 70 y 80 ha sido la existencia de muchos autores que han introducido el cómic dentro de la literatura a través de las novelas ilustradas. Pratt y Bataglia y muchos otros y no solo dentro de la literatura, sino dentro de la alta literatura y este ha podido ser un acercamiento al cómic adulto