Pellejero, Ruben

Entrevista realizada en el Salón del Cómic de Barcelona en mayo 2003

El Tandem Pellejero-Zetner parece muy consolidado ¿Porqué funciona tan bien?

Empezó como una casualidad, nos conocimos en Norma Editorial y empezó como el deseo en un inicio de un guionista de encontrar a un dibujante y de un dibujante de encontrar a un guionista.

En aquel tiempo, yo había hecho mis pinitos con guiones míos, pero uno conoce su capacidad y me interesaba contactar con alguien que supiera escribir. La casualidad nos unió.

Por otro lado existía un objetivo común: la búsqueda de un mercado nuevo, un mercado distinto al español. En su momento hacíamos el personaje Dieter Lumpen y podemos decir que la trayectoria ha venido marcada por la necesidad de estar, por decirlo de algún modo, juntos ante el peligro. Hemos afrontado el mercado francés los dos al unísono. Jorge dedicó incluso tiempo personal para  aprender el francés, cosa que yo no hice, me absorbió todo el tiempo el dibujo y era como hacer un frente común en un deseo también común, el conseguir publicar en el extranjero, que en aquel momento era lo que nos interesaba tanto a nivel creativo como a nivel económico.

Nos planteamos de entrada una profesionalización de nuestro trabajo y hemos estado juntos.

Siempre digo que Jorge y yo tenemos una relación que llega a lo justo para no pelearnos, pienso que si tuviese una relación muy intensa con él a nivel personal, seguramente discutiríamos mucho mas y acabaríamos rompiendo.

Tenemos los dos una capacidad de aceptar los errores de uno y también las virtudes, pienso que aquí está la clave de nuestra duración.

El respeta mi trabajo y yo respeto el suyo, tan solo pretendemos una cosa, que el trabajo sea lo mejor posible. Esto dicho así parece fácil, de hecho todos los guionistas y dibujantes quieren hacer lo mismo, el trabajo bien hecho, pero por lo general siempre hay elementos del tipo “tu te quedas mas comisión que yo” y pienso que nosotros hemos hilado fino.

Sería este dejar respirar al compañero, saber que él tiene unas capacidades y le dejas que haga su parte en la obra, por eso en nuestro ensamblaje no hay una diferencia muy clara donde llega el guión y donde llega el dibujo, o en que lugar el dibujo interviene y al revés. Ha llegado un punto que ni nosotros lo sabemos, porque esta muy interrelacionado.

¿Cuéntanos los nuevos proyectos?

Actualmente estoy trabajando, además de con Jorge, con otro guionista, que es Denise Lapierre guionista francés- belga. En un momento editorial como el actual,  es conveniente buscar otro mercado tantear otros terrenos y yo conocía a Denís Lapierre y me interesaba probar en otro frente y con otro guionista totalmente diferente a Zetner . Se trata de trabajar con otros guionistas, pero no mezclar las casas editoriales, porque son ya muchos años trabajando con Zetner.

Él tiene también su propio cosmos y mi deseo era no cambiar de pareja pero si tener mas de una pareja, tanto por promoción personal, como para tantear otra editorial, incluso otro público.

¿Qué proyectos tienes con ambos?

Actualmente estoy trabajando en el próximo guión con Denise Lapierre, que sigue la misma tónica, no es una serie, pero es un universo semejante al título ya publicado.

Con Jorge, nuestro interés es realizar una serie enfocada al mercado francés. Nuestro proyecto mayor seria este. Desde que hicimos Dieter Lumpen, casi nuestra única serie juntos, desde entonces hasta ahora, hemos hecho libros auto conclusivos, lo que para nosotros ha supuesto un proceso increíble de  experimentación, y ha sido el resultado de un deseo muy personal de realizar diferentes tipo de historias; pero también hemos podido comprobar que nuestro público se ha dispersado mucho, tenemos un público muy variado, pero no tenemos un gran público, no somos autores de éxito, si que somos autores que interesan a unos, interesan a otros,.etc. Hemos cogido diferentes ambientes y esto en algunos aspectos nos ha perjudicado económicamente y queremos arreglarlo planteándonos una serie con unas coordenadas muy claras. Tenemos que definirla y creo que estará para dentro de un par de años. Este será nuestro próximo reto juntos.

Tu dibujo no responde a un estilo único sino que para cada cómic aplicas un estilo diferente. ¿Es importante que el dibujante tenga diferentes registros?

En la historieta hay cantidad de autores, todos lo sabemos, y cada uno tiene su filosofía particular. La mía en concreto es que no soy amante de tener un estilo, que me defina para siempre, sé la desventaja que lleva, pero soy un dibujante que me aburro si trabajo con el mismo estilo dos años. Esto va un poco en detrimento mío, pero para dibujar tengo que divertirme, tengo que tener cariño por el trabajo, sino me divierto no podría estar haciendo un personaje, por eso el próximo personaje que hagamos tiene que estar muy bien definido y debe permitir movernos, como Dieter Lumpen, que era un personaje, pero lo situábamos en diferentes países, diferentes estados de ánimo y era por esto mismo, porque a Jorge le pasaba lo mismo, se cansaba de hacer historias en el mismo lugar. Lo movíamos de Marruecos a  la India o al Amazonas, como respuesta a ese deseo de cambiar, esa era nuestra marca de fábrica, esa pluralidad en mi caso de estilos y en el de Jorge de temáticas, esto es lo que nos define .

Tocamos los géneros, pero no en el concepto clásico de los géneros. no se tabú podría ser un collage, pero no es bien un collage, lo mismo pasaría con una historia mágica o con todo lo que hacemos, en ese caso motivado por Jorge, porque el nunca busca lo habitual en su trabajo, siempre busca el lado no habitual de la obra.

¿Cuál es el cómic que te gustaría hacer?

Durante una época me angustiaba, cuando veía la obra de autores que tienen muy claro lo que quieren hacer, yo no tengo claro que quiero hacer. Llegue a pensar que  quizás esto fuera una falta de personalidad, lo veía como una falta de madurez artística o creativa. Pero pienso que ha de darme tiempo, el tiempo en el que uno se va aposentando, va buscando a base de trabajo, que creo que es lo que enriquece y forma a muchos dibujantes a base de trabajo, y acabará surgiendo.

No tengo un gusto muy particular, que me lleve a decir: me encantaría hacer superhéroes o que se yo. Mi deseo es un poco como Stanley Kubric, el director de cine, que nunca tenía películas con un estilo definido y siempre veíamos el estilo Kubric. Yo creo que ahí esta mi personalidad, en el deseo de que cada obra sea especial. Decirte que me gustaría hacer, pues no lo se, ya veremos.

¿Qué diferencia hay entre el mercado español y francés?

Hay muchas, pienso que llevaría mucho tiempo explicarlas todas. Hay autores jóvenes que empiezan a abrirse al mercado francés. Cuando lo hicimos nosotros éramos muy pocos, estaban los autores clásicos, que en la época de Pilote habían empezado a entrar al mercado francés y luego un silencio, salvo excepciones como Carlos Giménez, pero fue una etapa que se cerro bastante el mercado francés.

El mercado francés tiene  algo que aquí no se tiene, da continuidad en el trabajo. En el mercado francés cualquier chaval que empieza tiene una tapa dura, mejor o peor pagado, con mas o menos lectores, pero tiene continuidad. En Francia hay muchos festivales, aquí solo hay el de Barcelona, allí cada mes hay cinco o seis festivales. Las librerías especializadas están en cada ciudad y apuestan mucho por el autor; tienen jornadas de firmas, cada semana hay dos o tres autores, es un fermento constante y esto crea lector, crea público.

Un dibujante que va por primera vez a Anguleme alucina y si tiene la oportunidad de contactar directamente con el editor, es el paraíso, porque la relación con el editor es muy diferente a la que tenemos aquí. Aquí la mentalidad del editor hasta ahora es la de agente, nosotros por esta mentalidad tuvimos problemas en su día, actualmente hay otro tipo de editor mas pequeño que si tiene la mentalidad del editor, pero claro no hay dinero, es un editor que arriesga mucho, arriesga él y arriesga el dibujante y esta es una fase muy interesante a nivel creativo, hay que esperar a ver donde llega esto.

La apuesta de Glenat o Norma de intentar apoyar, que tendrían que hacerlo mucho mas, lo que están haciendo a los autores de aquí, seria un paso para equipararnos poco a poco al mercado francés a nivel de apoyo al autor, de publicarlo, de promocionarlo. Las distribuidoras son un problema del que también hay mucho que hablar, el cómic está mal distribuido en este país, lo ves en pocos lugares, únicamente en las librerías especializadas. Hay mucho que hacer.

¿Qué pregunta te gustaría que te hiciese y no te he hecho?

Quizás eso, cual seria tu sueño para el cómic español.

¿Y cual seria?

Equipararle al mercado francés, no te digo al americano. Poder encontrarme que el cómic es algo mas que Mortadelo y Filemón, con todos los respetos, el cómic es mucho mas que los manga que pueden salir por la televisión. El cómic es mucho mas, pero esto es un sueño.

Esta pregunta tiene una respuesta que de momento tiene que hacerse esperar.