BEA, JOSEP MARIA

¿Quién es Josep María Bea?

No lo sé, siempre he estado ha centímetros de la realidad y dudo mucho que pueda autodefinirme, no me ha gustado nunca donde me ha tocado vivir, pero bueno también intento disfrutar de las cosas que me ofrece esta tierra. Pero no se quien soy. He sido feliz unos cinco minutos en mi vida.

¿Solo cinco?

Si inmensamente feliz, solo cinco.

¿Cuáles fueron?

Uno se dio cuando iba en un seiscientos, en la calle Calvet de Barcelona, paré el coche  y dije soy feliz, fui feliz dos minutos.

En otra ocasión en el Pº de Gracia otros dos minutos mas. He sido plenamente feliz un total de cinco minutos. Ha habido momentos bonitos, no quiere decir que sea un desgraciado, que me tire por los suelos de pena, pero felicidad sin haber tomado sustancia alguna, si que los he tenido, pero solo cinco minutos. Aunque me da igual, hay gente que ni eso.

Quien soy, ni idea, se que soy como todo el mundo, pero no se que definición darte, soy un dibujante

¿Qué recuerdos tienes de los cómics cuando eras niño?

Amaba tanto los cómics, que a los siete años lamía las portadas, el olor de la tinta fresca de imprenta me recordaba frutas y eso me llevó al hospital Clínico y casi me muero, me ingresaron de urgencias, estuve cuatro días y salí en la prensa, puedes buscar en las hemerotecas,  fui el niño ingresado (no dijeron que lamía tebeos) por comer tebeos.

Lamía los tebeos, de tanto que me gustaba el olor de la imprenta, los lamía hasta dejar las portadas en blanco y recuerdo que el sabor era maravilloso. El médico que me atendía me dijo: “cuidado que eso no lo tienes que hacer, por que hay una cosa que se llama cadmio, es un veneno que lleva estos colores”.

Amaba los tebeos. En aquella época, que era la posguerra, no había nada de color. Un niño que ya de pequeño, tuvo la suerte de tener delante de su casa  un quiosco y salía de casa y veía aquello y decidí de muy pequeñito que quería ser dibujante. Cuando se lo dije a mi padre que era un comerciante muy competente, dijo que se informaría de lo que era eso de los cómis y un día me dijo “he averiguado que es algo que está relacionado con la miseria más absoluta”.

Pero de todas las maneras seguí y me metí en esto, seguí en bachillerato, luego Bellas Artes y empecé con Toutain en Selecciones Ilustradas, a los catorce años estando en el colegio ya dibujaba ocasionalmente. Lo que dibuje en aquella época no tiene ningún valor, no hay nada rescatable de lo que hice hasta los 25 años.

¿Cómo definirías tu cómic?

Se me relaciona con la ciencia ficción, pero en realidad elegí la ciencia ficción para alejarme de la estética. En mis historias siempre encontramos la problemática del ser humano situado en un universo lejano, pero no es ciencia ficción, no soy científico. Siempre me ha gustado la estética de la ciencia ficción, pero los problemas en mis cómics son siempre los mismos, incluso en la Taberna Galáctica. Los personajes centrales de la historia son seres humanos, no considero que haga ciencia ficción, pero es la problemática humana situada a miles de años.

Hay un grupo de autores de vuestra generación que todos hacéis historias con una base de crítica social ¿Fue un camino que recorristeis juntos o por separado?

Formábamos un grupo que empezó en Selecciones Ilustradas, era como una escuela, había casi 100 dibujantes. Carlitos Giménez lo refleja muy bien en los profesionales, pero luego cada uno de nosotros o grupos de 3 o 4 cogíamos un estudio y probamos grupos, existía el grupo y teníamos unas discusiones maravillosas, queríamos comernos el mundo.

¿Has querido plasmar en tu obra la parte mas cruel de la realidad, en tu caso con la ciencia ficción, Carlos con el humor…..¿Buscáis hacer reflexionar a la gente?

Lo hacíamos así, no había una pretensión de ello. Hay un momento en que te das cuenta de que el cómic pueda ser un medio transmisor de ideas y lo utilizas, pero en un inicio no, dibujamos y nuestra ilusión era sabernos leídos, pero no había ninguna otra pretensión.

Esto fue mas adelante, cuando dominábamos el oficio y teníamos muchas horas de vuelo, con la aparición de Humberto Eco, cuando se intelectualiza el cómic, pero al principio lo único que pretendíamos era dibujar bien.

¿Qué piensas de la invasión del cómic por los superhéroes y el manga?

Me da pena, me sabe mal, tendría que mentir, pero no quiero mentir. El superhéroe yo lo he leído de pequeño, el Superman, el Aquaman, todo eso, pero no me llega, hay algo infantiloide.

El otro día alguien me dijo: “es que el superhéroe de ahora es alguien con problemas” y le dije: “Es que alguien que vaya con capa por la calle, va a tener problemas, problemas de siquiatra. Como se puede ir por la calle con un pijama de aquellos y una capa”.  Tampoco puedo ir en contra, es como lo de Julio Iglesias, a todo el mundo le gusta, pero a mi no me entusiasma.

¿Qué satisfacciones te ha dado esta profesión?

Me ha dado muchas satisfacciones, muchas, muchas, tristezas también, pero muchas satisfacciones, como por ejemplo descubrir de pronto que alguien del otro punto del planeta te ha leído y no sabes como ha llegado a parar el cómic tuyo allí. La época en que editaba Creep en EE.UU y que un guión mío fue premiado por los lectores pense:  “estoy aquí en Barcelona, no me conoce nadie en EE.UU”. Recibía cartas de extraños pueblos de EE.UU, diciendo que les gustaba mucho, era una enorme satisfacción. Ver que un cómic tiene  respuesta es una enorme satisfacción. E insatisfacciones no te digo nada, todos las que quieras, cierre de editoriales, el boom que hubo de los ochenta y que luego fue en picado y la mayoría tuvimos que dedicarnos a otras cosas.....

¿Qué hace ahora Josep Mª Bea?

He sido un frustrado de la música, porque creo que es el arte mas directo, en el que ves la respuesta inmediata. En el cómic dibujas y no sabes que pasará y alguna vez te encuentras a alguien que te dice: “¡que bueno!”. Es maravilloso estar en un escenario y ver a la gente que llega.

Toqué en un grupo cuando tenía 19 años y me ha quedado pendiente esta asignatura, por otro lado me encanta la electrónica y ahora, a partir del mes que viene, he alquilado una especie de garaje y he retomado las ideas que tuve en una época en que me movía en estos temas y voy a diseñar y ha construir algo que se llama artefactos electroacústicos de absoluta inutilidad. Son unos aparatos que emiten sonido dependiendo de la característica antropomórfica de la silueta que se le acerque. Pensaras “¿Qué me está diciendo esta persona?“. Puede englobarse en lo que es una Perfomarce, eso lo había hecho ya  cuando estuve fuera y tengo amigos con los que ahora lo he retomado, son tan viejos como yo y ellos han seguido y me voy a incorporar en esta línea.

He alquilado un mugroso garaje, donde tengo desde ordenadores, maquinitas taladros, etc  y conjugaré lo que es la informática y la música con la pintura, pero no tiene nada que ver el cómic.

El cómic lo dejé hace varios años. Empecé con catorce años y llegó un momento que descubrí mis límites, toqué el techo de mis limitaciones y pensé a partir de ahora todo será una reiteración.

También estuve escribiendo para Anaya, hice 5 novelas, pero en realidad tengo ganas de manifestarme a través de lo que puede ser la escultura, elementos musicales. Ya veremos que pasará y si no pasa nada, me habré divertido.

¿Dónde y cuando podemos ver esta Performance?

Esto será largo, este primer año va a ser de bocetaje y de aprendizaje de una serie de elementos para todos y los que sobre todo yo desconozco. Seremos dos amigos que trabajaremos juntos y veremos que pasa .

A veces me siento un poco frívolo, tal y como está el mundo, la miseria y yo haciendo aparatos de absoluta inutilidad, pero esta es una forma de vivir y prefiero hacer esto que otra cosa.

¿No vas a hacer mas cómic?

Eso nunca lo puedo decir, aunque la idea es no hacerlos, ya he hecho muchos, se que si ahora hiciera cómic haría el mismo cómic de siempre, que de alguna manera casi siempre hacemos los mismos cómic, sería ir en caída.

Es una satisfacción dejar el cómic cuando esta en aquel momento en que se vende muy bien. Ahora ponerme a hacer un cómic, cuando no hay revistas, no hay mercado......

El mejor mercado es el de los superhéroes y el manga, pero yo ahí no se ir. Creo que he de retirarme y no interferir en el trabajo de las nuevas generaciones, que son las que tiene que procurar que tener las ganas que yo tuve a los veinte años.

¿Qué quieres contar con la música?

Creo que voy a contar lo mismo, creo que en música, literatura, etc…..siempre estas contando algo, yo no voy a cambiar a la historia de un yonqui en Chicago, porque de entrada no he estado en Chicago. He de contar mis problemas, los que yo conozco, el soporte es indistinto que sea papel, un teclado de música, cine u otro. Estoy seguro que voy a contar lo mismo, y en estas estructuras el estilo será el mismo. Estoy convencido. Incluso ahora que he empezado a hacer bocetos, me recuerda mucho el cómic.

¿Qué retomarías de tus años iniciales en el mundo del cómic?

Indudablemente como en los primeros años no tienes aun esa realidad del futuro,  tienes una soberbia y un ímpetu desconocido. La ambición, la ilusión, la creencia de que crees que te vas a comer el mundo, el saber que alcanzaras algo, que algún día descubrirás ……..

Con los años vas descubriendo tus limitaciones. Tampoco me gusta quedarme en el pasado, no me gusta nada, me gusta el presente.

¿Cómo ves el futuro?

Hablando de cómic no podremos desvincularnos del impacto tecnológico, no lo creo.

La poesía seguirá y posiblemente el cómic en su soporte seguirá, pero cuidado, no sabemos la de prodigios que nos van a caer encima dentro de pocos años y no podremos ser ajenos a ello.

Cuando yo le digo a alguien meteté en esto que dentro de poco será todo animación, todo se moverá, tendrá sonido….

Posiblemente el cómic quede en un reducto, quede en un lugar pero bastante reducido, porque imagínate un lector que nace ahora dentro de cinco años está enganchado al video-game, a los juegos, a las consolas, donde ve espectáculos que si yo hubiera visto de pequeño..... Luego te dan un tebeo y tienes que leer, algo que a los chavales les va acostar mucho y no hay sonido, no hay movimiento.

Siempre me dicen que pesimista eres. Si soy pesimista pero tampoco creo que desaparezca, lo que si creo es que estas personas que dicen resucitara como en los años ochenta, están muy equivocados.

¿ Que te gustaría que te preguntase y no te he preguntado?

Que si me gustaría ser guapo.

¿Y te gustaría?

Me gustaría ser guapísimo, debe ser la hostia ser guapísimo ir por la calle y ser como Alain Delon en “Roco y sus hermanos”.

Curiosamente en tus libros no hay personajes guapos

Es cierto, es curioso y a parte me abono dibujando monstruos, me hubiese gustado ser un tío alto, guapo.

Para una generación de autores que luchasteis con una dictadura, cuando veis los abusos del gobierno americano ¿Qué sensación tenéis?

Es una sensación repugnante, he pasado unos meses medio enfermo, tuve que ir al siquiatra y todo. Nunca en mi vida nada me había afectado tanto como esta invasión que ha habido en Irak, ver ese pueblo masacrado, están muriendo niños, se están amputando órganos y llega un momento en que dices, que vida es esta, esto no lleva a nada, esto está acabado y ves que no puedes hacer nada y te sumes en un estado de desanimo y luego ves que hay gente que no lo ve, aunque por suerte esta vez mucha gente ha salido a la calle.

No se lo que va a pasar, no estoy contento. Antes luchábamos y conseguíamos algo, pero ahora a pesar de que la gente se está movilizando, no se que va a pasar.

¿Qué te gustaría decirle a la gente que lee sus cómic?

Por supuesto decirles que fueron dibujados hace veinte años y que en el contexto, que antes hemos comentado, la estética puede ser de ciencia ficción y eso pasa muy deprisa y todo evoluciona, en aquel momento no existían los ordenadores, había algún ordenador, pero es muy distinto dibujar una historia como Will Eisner en Contrato con Dios o hacer memorias vivénciales, una historia de recuerdos personales, donde los referentes gráficos no van a cambiar. Sin embargo en veinte años si puede notarse que el tiempo le ha afectado.

Ahora a mí me gustaría que leyeran este segundo nivel donde se estudia o he intentado mandar este mensaje de solidaridad que hoy dentro los personajes, que leyeron esto y se olviden de las naves y se olviden de los monstruos.