Maroto, Esteban

Entrevista realizada en el Salón del Cómic de Barcelona, Mayo 2002

¿Quién es Esteban Maroto?

Un señor que hace dibujitos desde que era pequeñito, con mucha ilusión, con muchas ganas y un poco sorprendido de los cambios que ha tenido la profesión. Pero la verdad que es una verdadera maravilla, lo que te reporta principalmente la independencia, él poder hacer lo que tu quieras, entre comillas, que es uno de los principales problemas que hay, conseguir realmente la independencia es muy complicado y conseguir vivir de tu trabajo.

¿Qué te gusta transmitir en su dibujo?

Principalmente un sentido de fantasía, cambiar la realidad por ilusión. La realidad es como muy triste, es muy desesperante, hay una especie de tristeza, y sin embargo la fantasía tiene un elemento con el que disfrutas, una mezcla de castellano y oriental, eres capaz de estar sentado delante de un horizonte completamente plano de castilla y te puedes imaginar todas las formas y todos los mundos. Me gustaría trasmitir a la gente que hay una serie de cosas en el interior, que no son necesarias las grandes cosas, que solo con estar vivo es una verdadera maravilla, si tienes el sentido de estar vivo participando de las cosas, no estar como una especie de número.

¿Qué prefiere Esteban trabajar sobre sus propias fantasías o crear por encargo?

Es mucho mejor crear, el problema es que para subsistir hay que trabajar por encargo, normalmente he tenido una cierta habilidad para interpretar lo que quiere la gente, porque es muy especial, te dicen "te gusta mucho la fantasía porque no nos dibujas un torero", cosas que te dejan alucinado porque no tienen nada que ver.

Tengo bastante aceptación con el mundo americano y acabas haciendo cosas que no tienen nada que ver con lo que a ti te gusta hacer, lo que pasa es que tengo una facilidad para interpretar, y sobre todo al ser de la vieja escuela me he acostumbrado a que si tengo que dibujar el oeste, dibujo el oeste y si tengo que dibujar de guerra dibujo de guerra, y es algo que noto se está perdiendo, la gente ha perdido un poco la profesión, te encuentras con gente que te dice yo es que dibujo superhéroes, si eres dibujante debes ser capaz de dibujar de todo.

En un paralelismo con el cine no puedes hacer siempre películas en que el protagonista eres tu, a muchos autores, tu tienes que interpretar un papel, eso es lo realmente difícil de la profesión, eso de alguna manera me lo enseño Toutain, se había de hacer lo que pedía el mercado y con una cierta calidad, acaba siendo una concesión, porque es mucho mejor tener tu propia personalidad, decir ahora quiero dibujar hadas y voy a dibujar hadas, podemos conseguir un tanto por ciento, una distribución equilibrada, hago un material para vivir y me queda el margen de tiempo suficiente para hacer mis propias cosas.

¿Qué es lo que de verdad te gusta dibujar?

La fantasía, todo lo que no necesite documentación, me desespero mucho cuando trabajo para EEUU, para Italia o para donde sea. Sentarme con una hoja en blanco es lo que más me gusta, con una idea o con algo que me haya sucedido, no que me digan es que tienes que dibujar New York y sale un modelo de coche concreto y el despacho concreto, eso es lo realmente difícil de la historieta, y no está valorado. Un dibujante tiene que hacer la vestimenta, los personajes, los fondos, hay que hacer absolutamente todo, en el cine tienes un grupo de gente que lo hace, pero si haces un guión de la edad media, tienes que documentarte del último vestido, del último detalle y por el contrario no está pagado, cualquier matado del cine o cantante es la octava maravilla del mundo, y a los dibujantes no se les valora.

¿Si te dejasen cambiar algo en el mundo que cambiarías?

Eso es muy relativo, posiblemente lo que valoro más, es el sentido de la libertad, la gente tiene que tener conciencia de que se está vivo. Cambiaría el que se muera la gente. Las personas somos irrepetibles y veo muy absurda la muerte, no tiene sentido.

¿Con quien te gustaría hacer una historieta?

Con mucha gente, me gusta casi todo el mundo, soy capaz de ver cosas buenas en cualquier persona que dibuja o escribe, aunque hay algunos que por supuesto transmiten mucho más. Un dibujo es una cosa maravillosa, es algo mágico, tan solo con un lápiz eres capaz de representar alguna cosa, consiguiendo representar un sentimiento, un animal, es una labor que no tiene comparación, es completamente mágico. Hay gente que te impacta mucho, yo la primera vez que vi dibujos de Segrelles, de Fran Franceta, fue una sensación que es impagable, es irrepetible y te gustaría que algún día alguien cuando vea mis dibujos tenga esa sensación que he tenido yo.

¿Qué ilustradores destacaría?

Muchos, no me gusta hacer parcelas, a lo largo del día no se puede ser todo el día exquisito y con los dibujantes pasa igual, ves un dibujo que es una maravillo y luego ves otras cosas que dices "bueno". Lo importante es una línea general y luego la mayoría de gente es buena y ves a los chicos que empiezan y solo ver la ilusión y la gente mayor como Will Eisner que con ochenta años le ves la ilusión con que sigue dibujando y como le funciona el cerebro y las ganas que tiene de hacer cosas.

Conocí a Milton Caniff, a Eisner, a Bataglia, a Topi, da la sensación que cuanto mejores son más asequibles y sencillos. Canif tenía una ilusión enorme y se sorprendía mucho de las cosas. Uno de los dibujos más espectaculares que he visto de un autor español, que hizo dos cosas, uno es el entierro de José Antonio, que dicho en abstracto es para salir corriendo directamente, y el retrato de Franco; fue José Segrelles y lo ves y dices dejalo estar, pero tapas la cabeza del tipo y es una verdadera maravilla, tienes que prescindir, aunque es dificil y entiendo que a mucha gente le haga salir corriendo, aunque el estuvo represaliado, es aquello de que si tengo que hacerlo lo voy a hacer bien. Hay que saber negarse, aunque a veces es difícil.

¿En que proyectos estas?

Estoy con Wonders, que es lo que más gracia me hace, dibujos a lápiz, estoy trabajando para el mercado italiano para el que hago un personaje que se llama Brendom que es muy divertido y me parece muy bien, son historias muy largas. El mercado italiano del cómic es muy interesante, lo tienen muy bien estudiado, saben muy bien lo que quieren y es de una seriedad increíble, Bonelli es un editor increíble, es muy serio paga religiosamente, tienes todo el trabajo que quieres, te deja toda la libertad del mundo, siempre que hagas lo que él quiere. Él quiere que cuentes una historia, quiere que el dibujo sea correcto, pero sobre todo contar una historia.

Estoy trabajando también para los americanos para Crossgen, que parecía que iba a ser una cosa nueva mas o menos interesante, pero que acaba siendo un poco lo mismo. Pero me parece que hice el primer número y . . . No entiendo la mentalidad americana y el mundo de los superhéroes, y luego tienes que dibujarlo a lápiz y otro lo pasará a tinta porque corre mucha prisa y no es mi estilo. Y no sé si voy a continuar.

¿Qué ha cambiado en el cómic español desde que tu empezaste?

La verdad es que ahora realmente no estoy muy metido, pero me da la sensación de que principalmente la falta de oportunidades para la gente joven, para los dibujantes españoles, falta un mercado, hay un mercado para el cómic americano, para el cómic italiano, para el cómic francés, y da la sensación de que no hay nada para el mercado español, la propia gente parece que vaya detrás de eso, ahora hay que hacer superhéroes, ahora hay que hacer manga, pero hay que procurar crear alguna cosa.

En España hay algunos de los mejores dibujantes del mundo, gente como Giménez, con un abanico de posibilidades enormes, y no deberían acabar dibujando para un señor francés, u otros que acaban haciéndose sus guiones con lo que tiene de limitación.

Se tiene que crear una industria y faltan apoyos oficiales, los del teatro, los de la televisión están todo el día llorando y tienen todos apoyos, la gente de los cómics no tiene ningún apoyo, los únicos los que organizan los salones que deben tener algún tipo de subvención, pero da nuevamente la sensación de que lo invierten en gente extranjera.