Midnight Nation

Midnight Nation

 

Norma Editorial publicó hace unos meses un integral de Midnight Nation la que posiblemente sea la obra más personal de J. Michael Straczynski y, seguramente, uno de sus mejores trabajos.

 

A grandes rasgos Midnight Nation nos habla del teniente de homicidios David Grey y de cómo, mientras investigaba un caso, ha “caído” al otro lado, un sitio donde van todos aquellos que no le importan a nadie y que, poco a poco, van desapareciendo hasta “caer” al otro lado. David ha caído ahí tras ser atacado por unos seres insustanciales que le han robado el alma. Motivo por el cual emprenderá una peregrinación junto a Laurel, una enigmática mujer que le acompañará durante todo el camino.

 

A lo largo de este camino David se conocerá y aceptará mejor a sí mismo a la vez que va descubriendo más detalles sobre su compañera de viajes quien es mucho más de lo que parece. Hasta llegar a Nueva York, donde David habrá de afrontar una prueba vital para poder recuperar su alma y su vida.

 

Como decía esta es la obra más personal de J. Michael Straczynski, algo que él mismo nos descubre en el propio epílogo de la obra, Midnight Nation es algo más que una historia sobre la redención y los olvidados, es una catarsis para un JMS que tras abandonar una secta vagó por durante meses y meses hasta encontrar su “alma”.

 

Dicho así suena muy poético, pero tras la lectura de este comic y del epílogo no hay otra conclusión posible; Midnight Nation es algo más, no es un simple comic al uso. Es una denuncia contra una sociedad que aísla a buena parte de sus miembros y que, además, no les presta atención ni ayuda. Es un comic sobre la redención y la lucha contra circunstancias imposibles. Es una lectura adulta que, seguramente, no sabremos apreciar en su justa medida.

 

Afortunadamente Midnight Nation cuenta con un dibujante de la talla de Gary Frank, un autor que además es un gran narrador y que sabe estar a la altura de los excelentes guiones de JMS como pocos podrían.

 

De la edición de Norma hay mucho que decir y todo bueno. Para alguien que ya tenía la edición de Planeta (en 12 comic-books) esta relectura ha sido toda una sorpresa porque me ha permitido redescubrir que este es el formato correcto para la serie. Además de que el contar con extras y, especialmente, con el artículo de JMS no hace sino acrecentar el valor de este volumen.

 

En resumen, un comic imprescindible, ni los gafapastas tendrán excusa para no leerlo.