52

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Ayer me sucedió algo extraño, algo que no me sucedía desde mis días de adolescencia; fue ex-profeso a comprar un comic, 52, a la librería.

 

Sí, puedo justificarme y decir que después añadí El Proyecto Omac, Spiderman 6 y 7, Green Arrow 1 y Astonishing X-Men 2, pero lo cierto es que tan sólo iba a comprar 52 #1.

 

¿Por qué? No lo sé, la verdad es que suelo huir de este tipo de cross-overs como de la peste y de estas estratagemas sacacuartos, pero 52 tiene algo... Quizás sea porque llevo todo un año evitando los spoilers de varias páginas webs para que la serie realmente me sorprenda, quizás sea porque me parece que la apuesta de Planeta de Agostini de publicarla semanalmente es realmente atractiva, o por los acontecimientos que se supone van a tener lugar en ella, no lo sé, pero lo cierto es que me moría de ganas de leerla. Así que fui a la librería y compré 52.

 

Bonita edición, muy completa y a un precio, 1,75 €, muy de agradecer (a fin de cuentas vamos a comprar 4 números más al mes, así que... un poco de ahorro no viene nada mal). No me acaba de convencer el papel que utilizan ahora en Planeta y en Panini, para comics de 24 páginas queda algo demasiado “ligero”, pero supongo que hay que morir al palo. Al menos lo compensan con un extenso artículo, una introducción... ¡cómo han cambiado los comics del UDC en estos últimos meses! ¡qué gozada!

 

En cuanto a la historia... bonita, la verdad, una presentación interesante de lo que se avecina, con un Booster Gold demasiado cínico para mi gusto, que está reviviendo su momento de gloria apoyado en el conocimiento de los acontecimientos futuros, un Ralph Dibney, el Hombre Elástico, atormentado por el asesinato de su esposa, un mundo que sigue sorprendido por haber sobrevivido a las Crisis Infinitas (y esto es algo que me encanta ver, cómo han reflejado la reconstrucción del mundo) y que no sabe nada de algunos de sus más grandes héroes ya que Flash, Superman, Batman y Wonder Woman están desaparecidos... pero Booster Gold está tranquilo, sabe que van a reaparecer ya liderar una nueva era dorada, que van a comenzar una época de cambios que se recordarán siglos después, así que, cuando todos los héroes se reúnen él es el más preparado para la aparición estelar de los tres iconos del UDC... desgraciadamente no aparecen, contraviniendo toda la línea temporal que le creó... las Crisis Infinitas han cambiado el tiempo, y los tres héroes más grandes continúan desaparecidos.

 

La verdad es que la premisa es muy interesante y a poquito que los guionistas, Mark Waid, Geoff Johns, Grant Morrison y Greg Rucka se lo curren, la serie puede ponerse muy interesante. De momento han captado por completo mi atención con este primer número (tanto que ya he pedido en mi librería que me reserven toda la serie conforme vayan llegando los siguientes números) y me gusta ver por dónde están yendo los tiros, tengo mucha curiosidad por saber qué pasará.

 

En cuanto al dibujo, bueno, Joe Bennett nunca ha sido un dibujante por el que sienta especial predilección, siempre he pensado que le faltaba pulir mucho su dibujo para dejar de ser un intento de clon de Jim Lee y poder avanzar hasta encontrar su propio estilo. Por eso me ha sorprendido ver que, al fin, ha comenzado el viaje. No es que sea un gran dibujante, pero la verdad es que, por el momento cumple bastante bien y no desentona, que creo que es lo mejor que puedo decir sobre él, por ahora, claro.

 

En definitiva, de momento me ha gustado MUCHO 52, tanto que estoy deseando que llegue la próxima semana para comprar el próximo número. Es interesante ver como la periodicidad afecta al lector, la verdad.