Tres artistas en París

Tres artistas en París

Zárate y Sampayo nos proporcionan un sabroso plato servido con acierto y en edición acorde a la calidad de la obra, Planeta de Agostini la presenta dentro de su colección B.D. Especial. Tres Artistas en Paris, es una de esas obras que ha de degustarse con tiempo y deleitándose con cada una de las sensaciones proporcionadas por sus páginas.

Sampayo proporciona los condimentos que sirven de base para crear un gran plato y que el lector mas exigente sabrá apreciar, condimentos en los que los sentimientos forman la base de una gran historia, en la que cada uno de los personajes proporciona un nuevo sabor a la historia. Una joven periodista es el ingrediente que unifica la narración, una mujer en torno a la que el resto de personajes toman cuerpo y encuentran su propio lugar.

Tres son los hombres que acompañan a nuestra protagonista, tres personajes a los que les ha sido otorgado un importante premio y que van a encontrarse en un mismo hotel y van a revivir pasajes de su pasado de la mano de Chantal, la periodista que da cuerpo a tan sabroso manjar.

El primero de los homenajeados es Nogales, un escritor premiado por su uso del lenguaje, un uso en el que voluntariamente elude palabras como “asesino”, lo que para muchos es una nueva forma de entender la literatura y que para Nogales es la forma de exorcizar los demonios del pasado, aquellos que le llevaron a abandonar un amor en parís y a sentirse culpable de por vida por alguien a quien nunca conoció.

El segundo premiado es un pianista, un hombre marcado por la extrema rigidez de sus padres, un músico  que perdió su propia vida para centrarse en el piano, cumpliendo los deseos y exigencias de unos padres, que entienden la inspiración de forma que su hijo jamás alcanzará a comprender.

Cierra el triangulo, un pintor obsesionado por el autorretrato, un hombre que ha desfigurado y mutilado su rostro, hasta adquirir un aspecto dantesco con el único objetivo de recrear su propia imagen en sus cuadros, una obsesión con la que trata de probar que la cara no es el espejo del alma

Un álbum en el que una mujer corriente consigue que tres hombres, un escritor perseguido por su pasado, un pianista castrado por sus padres en la adolescencia y un pintor obsesionado por su propia identidad, reflexionen sobre su pasado y sobre cuanto les ha hecho acreedores de uno de los premios de mayor prestigio.

Los ingredientes preparados por Sampayo son magistralmente sazonados por el grafismo de oscar Zarate, que combina los pinceles añadiendo color a una salsa, que todos los amantes de la narración gráfica sabrán apreciar.

Estilo propio e identidad única definen un grafismo que se ajusta a cada viñeta proporcionándole la tensión narrativa necesaria en cada página.

Un plato propio de una escuela de alta cocina, que hará las delicias de los lectores más exigentes, empapando sus sentidos con una historia adulta cuyos aromas trascienden a sus páginas