Dinastía de M.

  Durante el Salón del Comic de Barcelona aproveché para hacerme con algunos de los comics que conforman la apuesta más importante de Marvel de los últimos tiempos, el inicio de la House of M, Dinastía de M. Y la verdad es que hay ciertos altibajos en cuanto a la calidad de las obras aparecidas.

    Comenzaré hablando del que hasta ahora considero como el peor de los comics aparecidos. El mal llamado prólogo de la saga, un título absolutamente prescindible en el que no se nos ofrece más información que la que ya teníamos: la Bruja Escarlata ha enloquecido, Magneto se la ha llevado a Genosha para cuidarla con la ayuda de Charles Xavier y parece que Wanda no está muy por la labor de que la curen. Poca cosa más se cuenta (aún intento descifrar el extraño último número).   

    Argumentalmente tengo que decir que la verdad es que a Chris Claremont se le va bastante la olla con este número en especial despreciando la posibilidad de convertir esta serie en un título de referencia que atraiga a los lectores que hasta ahora no la seguían.

    En cuanto al dibujo la verdad es que es bastante normalito tirando a malo, no hay nada destacable que decir a favor de Aaron Lopestri, y bastantes cosas en lo negativo con un acabado que parece confirmar que había prisa.

    En fin, que este prólogo no es necesario para entender la historia, sólo es recomendable para los completistas y para aquellos que estuviesen siguiendo la historia de este nuevo Excalibur.

    Pero vamos a hablar de Dinastía de M, el primero número (que agrupa los números 1 y 2) de una miniserie de 4 números y que ofrece todo lo que prometía. Aviso que hay algunos SPOILERS.

    Para comenzar vemos como la Bruja Escarlata sigue haciendo uso de sus poderes para reformar la realidad a su gusto, como intenta que sus hijos gemelos hubiesen existido y como Charles Xavier intenta frenarla y curarla a pesar del daño físico que esto le esta causando. Es inevitable, tras 6 meses Charles decide convocar a los Vengadores y a la Patrulla-X: no puede ayudar a Wanda, hay que decidir qué se hace con ella... interesante dilema que nos da pie a unas escenas sorprendentes donde vemos como los héroes deciden si matar a Wanda o no. Después escapará, posiblemente ayudada por Pietro o Magnus, y ambos grupos la perseguirán hasta una iglesia sólo para despertar en sus nuevas vidas. La realidad ha cambiado, la Dinastía de Magneto reina sobre la Tierra y los humanos son la excepción, la minoría aplastada.

    Argumentalmente hay que reconocerle a Brian Michael Bendis que nos plantea una historia más que interesante, con un encuentro entre personajes muy jugoso y una serie de puntos de vista que casan a la perfección con todos y cada uno de los que intervienen en la discusión, juicio sería lo más acertado. Si todo continúa así la verdad es que este cross-over me convencerá del todo.

    Gráficamente el trabajo de Olivier Coipiel convence desde la primera página, su mezcla de estilos entre lo mejor del comic USA y el comic europeo nos recuerda a autores como Chris Bachalo o Travis Charest y la verdad es que es muy agradable ver a un dibujante que puede dibujar personajes fuera de las típicas poses de que molón que soy. Impresionante trabajo de este joven dibujante.

    Y pasemos, por el momento, a hablar del último comic que me he leído de House of M (no puedo evitar decirlo en inglés), Spiderman. Dinastía de M, un trabajo de Mark Waid, Tom Peyer y Salvador Larroca en el que vemos la nueva versión de este Peter en el mundo idealizado de Wanda donde a Peter se le da todo lo que siempre había soñado.

    Así vemos como Peter despierta junto a su esposa, Gwen Stacy, con un hijo, un suegro (el Capitán Stacy), sus tíos (ambos vivos), una empresa de un grandísimo éxito y un Jonah J. Jameson que trabaja para Peter (y al que éste constantemente humilla). Desgraciadamente el Duende Verde aparece en la vida de los Parker para volver su mundo del revés y descubrir a todo el mundo el gran secreto que Peter ha ocultado y que podría acabar con su fortuna, su familia y su vida.

    La verdad es que si bien al definir a un Peter con todo lo que siempre soñó en los años de Lee y Romita sr) y que nunca tuvo, Waid y Peyer nos están ofreciendo a otro Peter lo cierto es que también nos están ofreciendo una historia interesante que, desgraciadamente, cojea por el hecho mencionado de que, en realidad, este no es Peter, sino una versión idealizada de aquellos que siguieron al personaje décadas atrás. Aún así la historia está bien contada y te atrapa.

    Gráficamente tenemos a un Salvador Larroca que si bien no está aquí en su mejor momento sí que está muy por encima de muchos autores. Es una pena que no haya podido entregarse al 100% a este trabajo, pero el resultado desde luego no desmerece para nada a su reputación de gran dibujante. Algunas páginas son, sencillamente soberbias y fácilmente convertibles en posters.

    EN DEFINITIVA

    Con esto terminamos, por el momento de hablar de los comics que he podido leer de Dinastía de M. Y la verdad es que la impresión, en general, es positiva, tanto que seguramente iré a comprarme el de Iron Man y que si todo así picaré con tantos como pueda adquirir (lo se, lo se, me han pillado).

    Es destacable el esfuerzo de la edición de Panini y la verdad es que es de agradecer el poster que nos avisa de los lanzamientos.

    En definitiva, un cross-over que me está gustando mucho y que como principal virtud vuelve a unir en un todo al Universo Marvel, algo que en la Casa de las Ideas nunca debieron dejar de hacer.