Héroe al Cuadrado

   La verdad es que si alguien dudaba del talento de Keith Giffen y JM DeMatties y sobre sus posibilidades de volver a alcanzar los niveles de éxito que un día lograron con su versión de la JLA esas dudas debieron quedar resueltas hace ya un par de años cuando ambos retornaron, junto a Kevin Maguire, a trabajar con algunos de sus personajes a los que, nuevamente, supieron manejar como nadie ha sabido hacerlo después. La principal duda que sí se podía tener era ¿serían capaces de repetir estilo y éxito FUERA de DC? ¿con personajes nuevos y desconocidos?... Héroe al Cuadrado (Hero Squared en el original) responde a esa pregunta de forma más que positiva.

    Héroe al cuadrado nos presenta al Capitán Valor, el máximo héroe de su universo, que tras ser derrotado por el mayor enemigo que jamás haya tenido, Calígine, es enviado a otra dimensión donde se encontrará con yo de esta dimensión y a quien acudirá para pedir ayuda... desgraciadamente Milo es TODO aquello que el Capitán Valor no es y además no tiene poder alguno con lo que los problemas no harán sino aumentar cuando Calígine aparezca en la Tierra de Milo dispuesta a destruirla por completo en su ansía de vengarse del Capitán Valor... pero Milo añadirá un nuevo elemento al juego sádico que Calígine juega con el Capitán Valor y la vida de Milo no volverá a ser la misma...

    A pesar de lo que pueda parecer por el resumen del comic J.M. DeMatties y Keith Giffen se han asegurado de que en este comic haya un montón de risas y eso sin dejar de lado un más que correcto desarrollo de los personajes y de las relaciones entre ellos. Es impresionante ver cómo se manejan con personajes totalmente nuevos (aunque con referencias a otros personajes, especialmente de DC Comics) y como en apenas un par de números ya te sientes totalmente cómodo con ellos y a la vez estás disfrutando sobre manera con las situaciones en las que estos sádicos guionistas les hacen padecer. Quiero recalcar que el comic tiene una doble lectura, seria, que no defraudará a nadie, demostrando de nuevo que el humor no tiene por qué estar reñido con la acción.

    Gráficamente tenemos el problema de que no contamos con Kevin Maguire, algo que a la fuerza se tiene que notar, si bien el trabajo de Joe Abraham es muy bueno y hay momentos en los que no echamos en falta a Maguire y sencillamente disfrutamos con la expresividad que Abraham nos ofrece. Hay momentos puramente cómicos y otros en los que el dibujante nos demuestra que no es uno del montón y que hay que seguirlo muy atentamente (esperemos que durante mucho tiempo en esta serie). La verdad es que si bien inicialmente tenía reticencias en el apartado gráfico estas desapareciendo tras la primera lectura de este primer volumen (por si os lo preguntáis me lo he leído tres veces en un mes... y aún me están dando ganas de volvérmelo a leer... otra vez)

    En cuanto a la edición de Norma Editorial... fantástica. El regalo de la contraportada (en la que se nota el cariño del editor por este comic) es sencillamente desternillante y el cuidado con el que se ha editado el comic publicando todas las portadas (incluso las alternativas) incluyendo además un artículo sobre los autores hace que no pueda sino aplaudir a Norma por atreverse a publicar un comic que era prácticamente desconocido en España y que merece convertirse en la sorpresa del año.

    No se si me quedan halagos por hacer a este comic, sencillamente es uno de esos comics IMPRESCINDIBLES, si sólo vas a comprar un par de comics en el Saló este debería ser uno de ellos, sino... también. No te arrepentirás, el BWAHAHAHAHA ha vuelto!!