Soulfire

Sigo sin acabar de encontrarle el gusto a Michael Turner, personalmente creo que es un autor que tiene un estilo de dibujo muy espectacular y al que le favorece, en demasía, el uso del ordenador a la hora de colorearle, pero la verdad es que los guionistas no parecen esforzarse demasiado con él, le dan algo bonito o guay para dibujar y... de lo demás se olvidan, cuatro tópicos y a correr.

    Porque eso es lo que viene a ser Soulfire, una serie llena de tópicos (el Gran Enemigo que se acerca, un bueno enigmático que poco a poco irá metiendo al Héroe en canción mientras que éste se resiste bastante) que si bien se deja leer con facilidad no me acaba de enganchar, ni en el apartado de la lectura ni en el apartado gráfico (demasiados fuegos artificiales para mi gusto).

    En cuanto a la historia, pues en fin, unas líneas más arriba ya os he desgranado, a grandes rasgos, todo lo que tiene esta historia, siendo justos con Jeph Loeb podríamos decir que al menos se deja leer, pero desde luego este trabajo parece estar hecho con muy poquitas ganas, más bien buscando dar excusas gráficas al dibujante que intentando ofrecer una historia con ciertos giros argumentales y con notas de interés. Si esa era la intención de Loeb ha fracasado estrepitosamente, si por otro lado era la de, sencillamente, armar una historia facilona que se deje leer y que permita el lucimiento del dibujante, pues acierta de pleno, pero yo esperaba un algo más de un guionista que ya ha demostrado, en demasiadas ocasiones, que está muy sobrevalorado y que sólo sabe dar el do de pecho en trabajos especiales fuera de las series regulares... y en contadas ocasiones.

    Sobre el dibujo qué podemos decir, pues bien, es Michael Turner, es uno de esos autores hot que o te entran por los ojos... o no entrará de ninguna otra manera. Personalmente se que tiene su público, pero a mi nunca me ha acabado de convencer y aquí mucho menos ya que parece que ha hecho su trabajo apoyándose excesivamente en que el entintador y el coloreado tapen sus lápices que, en demasiadas ocasiones, parecen tan sólo esbozos de lo que debería ser el dibujo real.

    Sobre la edición española de este comic, que nos presenta Norma Editorial, pues hay que reconocer que el precio está bastante ajustado (120 páginas por 10,50 € son 24 páginas más de las que Norma solía ofrecer por este precio... el mes pasado sin ir más lejos), la edición incluye un artículo sobre el dibujante, contenidos extras e incluso una historia corta que se presentó en la Wizard y que han rescatado para esta edición. Su trabajo, en líneas generales, es más que correcto.

     Así que siendo sinceros tengo que recomendar este comic a los seguidores de Jeph Loeb y/o Michael Turner principalmente y a aquellos lectores que priman el dibujo y los FX sobre una historia interesante con un dibujante capaz de narrar. El resto considerará este comic una pérdida de tiempo y dinero que se podría haber dedicado a comprar cualquier otra de las novedades del Saló del Comic de Barcelona.